Hola, hoy escribo porque ayer leí un blog de una chica cuyos proyectos se truncaron momentáneamente por la ruptura con su pareja. Me sentí identificada por eso, pero me sentí más identificada por el hecho de que ya después de cierta edad la gente te dice "SEÑORA". Por lo menos a mí esa palabra me destroza porque creo que es un error mío y que yo no encajo con los cánones de belleza o peor, en el orden de la vida. Veo cada vez más como la gente empieza a hacer su vida, a organizarla y pienso que es muy pronto e inevitablemente me pregunto ¿Estaré bien yo al vivir como vivo? ¿Tener la pareja que tengo? Yo creo que sí, pero siempre al desarrollarme he ido como un paso atrás del resto de la gente, quizás por eso me molesta que me digan señora porque no he concretado nada ni pienso en unos años más.
En realidad lo anterior se contrapone un poco porque me da susto quedarme sola sin hijos o peor: Empeorar una relación yo y por mi culpa quedarme sola. Siempre pienso en qué haré cuando esté sola y antes solía pensar en que haría si estuviera acompañada. En resumen, no estoy viviendo nunca el momento y por eso el señora me enrostra todo lo que debería hacer, porque creía que era un problema de mi físico, pero en realidad a través de estas líneas me he dado cuenta que es un problema mental de no estar presente, de no vivir el momento. Eso mi gato me lo reclama y con justa razón.
Ahora, otro punto crucial para mí es el hecho de formar una familia. No sé porqué quiero hacerlo. O sea, sé porqué quiero. Pero siento que lo haría por mí, por miedo a la soledad y siento que no es un motivo correcto para traer vida a este hostil mundo. Quiero tener una familia unida, y poder dar el apoyo que a mi no me dieron además de no cometer los errores que se cometieron conmigo. Sería la fan número uno de mis hijos, les diría que todo es posible y que los apoyaría aunque fueran distintos a mí (easier said than done). Porque a veces los padres (o casi siempre) pierden de vista que uno como hijo no es una prolongación de ellos, y si bien necesitamos y requerimos su apoyo, no somos sus apéndices y por ende no pensamos ni decidimos igual que ellos. Parece obvio lo que dije antes pero uno al ser adulto pierde la tolerancia de a poco en un proceso irreversible y natural y trata de moldear la vida de acuerdo a uno, y es nociva esta tendencia...más aún cuando se tienen hijos. Al parecer me queda harto por pensar y sé que de seguro me queda harto por hacer sola, con respecto a mis batallas personales, eso me deja tranquila y me da tiempo para progresar. A decir verdad, pensé ésto porque una amiga me envió la foto de su pareja y su hijita recién nacida. Ahí empezó este cuestionamiento que sigue vez que algún amigo se arrejunta con su pareja o se convierte en papá o mamá.
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